Primeras impresiones
7 DE Diciembre DE 2018 / 14:12

Así es el nuevo modo battle royale de CS:GO

Sensaciones encontradas tras las primeras horas explorando Blackside.
Ayer se lanzó la esperada y misteriosa actualización de CS:GO, que finalmente ha incluido el battle royale como novedad jugable. Este nuevo modo enfrenta a entre 16 y 18 jugadores en función de si estamos solos o en compañía de una squad que puede llegar a ser de hasta tres jugadores.

El funcionamiento de este nuevo tipo de partida, que recibe el nombre de Danger Zone, es similar al de los battle royale a los que estamos ya acostumbrados, mezclando un poco de cada uno. Podemos elegir antes de comenzar donde vamos a aterrizar, como en H1Z1, y también nos encontramos con un sistema de curas que funciona por jeringuillas, al estilo Blackout de Call Of Duty. Cuenta además con el característico cierre de mapa mediante una especie de tormenta, algo presente en todos los juegos de este estilo.

Es cierto que no todo lo que hace este Danger Zone consiste en copiar, hay hueco para un buen puñado de innovaciones como por ejemplo el dinero, que se presenta como un “looteable” más y trae consigo un sistema de compra que nos permite obtener nuevas y mejores armas, adquirir curas, munición y utilidad para afrontar la partida. Estas adquisiciones vendrán a nosotros por medio de drones al más puro estilo 'Los juegos del hambre'.
 

Se han realizado intentos por generar mecánicas de riesgo y recompensa, como las torretas, situadas a lo largo del mapa y que te otorgan al destruirlas una buena cantidad de munición. También podemos encontrarnos con unos maletines, estos indican la posición aproximada de un enemigo que, en caso de que logres eliminar, te proporcionará una retribución económica extra.

La sensación de juego en cuanto al gunplay es exactamente la misma que en los modos tradicionales, sin embargo, disponemos de algo más de vida, que nos permite resistir un disparo a la cabeza de AK-47 o un tiro al pecho del AWP. Aunque será raro que nos encontremos estas armas en las partidas, pues los rifles a los que estamos acostumbrados en el matchmaking y el competitivo no abundan en Blackside, nombre que recibe el único mapa actualmente disponible de este modo.
 

En general es difícil hacerse con un buen loot y todo parece indicar que van a ser necesarias tareas de balance de manera que, por lo menos, podamos disponer de la munición suficiente para afrontar un tiroteo que exija más de un cargador. Las mecánicas del juego no parecen estar orientadas a ofrecer una buena experiencia battle royale. Los pasos suenan demasiado, las armas siguen matando muy rápido pese a la salud extra y se crean problemas de equilibrio.Por ejemplo, los francotiradores semiautomáticos pueden acabar con un enemigo de dos disparos y son una opción mucho más sólida que el fusil de cerrojo.

Counter-Strike pedía estas novedades a gritos, pero más que un buen modo de juego es una base para poder construir, de momento llena de imprecisiones. Aun así, se deja disfrutar y puede hacer las delicias de los que llevaban esperando esto durante meses. Desde un punto de vista competitivo es difícil que se asiente y más en el estado actual. De cualquier manera, probablemente no fue esta la razón por la que el modo se creó. Lo que está claro es que CS:GO ha vuelto a ponerse en boca de todos y la combinación de este nuevo Danger Zone con el modelo free to play parece un movimiento destinado a atraer nuevos jugadores.