artículo de análisis
12 DE Noviembre DE 2018 / 20:43

Vikingos sin Valhalla: Talento sueco fallido

Analizamos a grandes talentos suecos que parece que nunca recuperarán el nivel que un día mostraron.

Desde sus inicios, la escena de Counter-Strike sueca se perfiló como una de las más dominantes, siendo históricamente el país más potente en lo que al shooter de Valve se refiere. A lo largo de las diferentes versiones del juego, hemos podido disfrutar de diferentes referentes y con jugadores míticos, así como de equipos legendarios. SK, NiP, Fnatic y un largo etcétera han visto nacer y crecer algunas de las leyendas inmortales del CS.

Si bien el Counter-Strike sueco es una fuente inagotable de talento, también ha sido testigo de la estrepitosa caída de jugadores, alguno de ellos de talla estelar. Recopilamos algunos de los casos más llamativos y decadentes.

 

William "draken" Sundin

 

La quintaesencia de la caída de los jugadores profesionales. William lo tenía todo, talento, personalidad, juventud y el respaldo de una organización potente. Tras compartir equipo con REZ en Epsilon, NiP ficha a Draken para suplir la carencia de un francotirador. Su inicio en la superpotencia sueca es muy prometedor y el equipo llega a adaptar todo su juego para danzar alrededor de draken. Su explosividad y agresividad recordaban al mejor Maikelele, aunque para su lamento, no es lo único que recordaba al ex ninja.
 
Su falta de actitud y la falta de sinergia con Pita condenaron a draken a la suplencia y más tarde al traspaso a Fnatic. 22 días. 22 días le bastaron a William para reventar su fichaje por Fnatic. De nuevo, su falta de actitud y una mala relación con alguno de sus compañeros y cuerpo técnico lo relegaron al banquillo. Más tarde ficharía por Red Reserve por el mareante periodo de dos años, un purgatorio del que parece no existir salida.

 

Draken se lamenta en las finales de la sexta temporada de la ESL Pro Series. (Foto: HLTV.org)

 

Jacob "pyth" Mourujärvi

 

A los 24 años, pyth (diminutivo de Pitágoras) apuntaba a gran estrella cuando fichó por NiP. Su estilo agresivo en combinación con una puntería sobresaliente parecía augurarle un futuro brillante, e incluso llegó a ganar tres torneos de gran enjundia devolviendo provisionalmente a NiP al número uno del ranking mundial. Nada más lejos de la realidad. Tras su breve e intenso paso por Ninjas in Pyjamas, la carrera de Jacob no ha hecho más que desmoronarse. De NiP a Enjoy, el fallido mix de pronax y Maikelele, más tarde a Digital Chaos, luego a Chaos, Paperplanes y finalmente Vexed Gaming. Una lamentable bola de nieve sin fin.

 

Andreas "znajder" Lindberg

 

znajder es uno de los casos más sangrantes entre los ídolos caídos. A pesar de ganar un Major con Fnatic en 2013, su carrera quedó empañada por las acusaciones de drogadicción y de comportamiento tóxico. Con su ética de trabajo en entredicho, Andreas trotó a lo largo y ancho de la escena buscando un nuevo hogar que nunca pareció llegar. FlipSid3 Tactics, Team Property, 1337, Dignitas, Godsent y Singularity forman parte del currículum del díscolo jugador. Hoy día, busca recuperar su nivel jugando en las filas del equipo alemán EURONICS.

 

Znajder se lamenta tras una derrota con Godsent. (FOTO: HLTV.org)

 

Markus "pronax" Wallsten

 

Si el CS sueco ha parido un jugador inteligente y exitoso, ese ha sido pronax. Su capacidad de lectura del juego y su toma de decisiones a mitad de ronda llevó a Fnatic a ganar tres Majors, una gesta al alcance de apenas un puñado de jugadores. Todo pareció torcerse cuando decidió dejar Fnatic para crear su propio club, Godsent. A partir de entonces, la calidad de sus equipos, compañeros e incluso su labor individual se desplomó. De Godsent (Team Ancient en un principio) a Enjoy, Digital Chaos, de vuelta a Godsent como parte del equipo técnico, para luego disolver definitivamente la organización y terminar recalando en Chaos.

 

Mikail "Maikelele" Bill

 

De origen turco aunque nacido y criado en Suecia, Maikelele (anteriormente conocido como eksem) habita el anillo más profundo del infierno del CS sueco. Mikail pasó de perder por los pelos unos cuartos de final de un Major con NiP, a pesar de ser el mejor jugador de la serie, a perder la final de un Major a pesar de tener una actuación superior a las de sus compañeros (hay quien diría que Maikelele arrastró el peso muerto de friberg y Xizt en ese torneo). Su historia empeora cuando, a pesar de formar el equipo que a la postre se transformaría en FaZe Clan, termina expulsado por problemas de actitud. Desde entonces ha sido incapaz de sacudirse la etiqueta de tóxico y ha pasado y sido expulsado de infinidad de equipos de segunda o tercera categoría. Hoy milita en Chaos, pero sus perspectivas profesionales son poco halagüeñas.

 

El futuro de Maikelele parece bastante negro.

 

 

Robin "flusha" Rönnquist

 

El caso de flusha es posiblemente el más discutible. Su paso por Fnatic junto al equipo liderado por pronax es de los más exitosos que se recuerdan y su papel en dicho conjunto era dominante y determinante, hasta el punto de ser galardonado como jugador del año.  Su caída comienza con el discutible movimiento Fnatic-Godsent. Lo que a la postre se demostró como un capricho de jugadores, pareció afectar al nivel de Robin quien no volvería a parecer el mismo jugador. Acusaciones de trampas aparte, flusha pasó de ser un jugador determinante a uno discreto y, en su última etapa en Fnatic, un jugador mediocre. No es que el cambio de aires entre Fnatic y Cloud9 sea una bajada de categoría. A fin de cuentas, el equipo estadounidense fue campeón de un Major hace no tanto y cuenta con jugadores de talla mundial. Sin embargo, sigue siendo induscutible que Rönnquist está a años luz de su mejor versión, independientemente de donde milite.

 

Joakim "disco doplan" Gidetun

 

La carrera del joven Joakim ha sido un cúmulo de catastróficas desdichas. A pesar de poseer unas habilidades mecánicas envidiables y un talento innato para el juego, nada parece ser suficiente para consolidar a doplan dentro de un equipo. No hay muchos jugadores que puedan presumir de haber pasado por no uno, sino los dos mejores equipos de una escena; Joakim puede hacerlo, y sin embargo tanto NiP como Fnatic desecharon su fichaje por motivos que no se ajustan a razones técnicas o carencias del jugador. A pesar de que NiP presentó una oferta firme por Joakim para reemplazar a pyth, finalmente prefirió fichar por Fnatic. Infausta decisión, pues por aquel entonces el equipo británico estaba envuelto en la infame vorágine de idas y venidas con Godsent. 
 
Finalmente, a doplan le tocó la cruz de la moneda y recaló en Godsent. A estas alturas su fichaje por NiP era imposible, ya que los de HeatoN habían apostado por la dupla draken-REZ con quienes Joakim había compartido equipo en Epsilon. Además, el entonces entrenador de NiP, THREAT, deseaba un francotirador y draken habían puesto como condición para fichar el que lo acompañara REZ, lo que dejaba a Gidetun sin sitio en el equipo. Tras pivotar en Godsent, disco doplan milita hoy en Red Reserve junto a otros talentos frustrados.

 

Disco Doplan ha sido víctima de decisiones de varios clubs en los que ha estado.

 

 

Simon "twist" Eliasson

 

Otro de los casos más polémico de la lista. Simon es un talento innato e indudable, sin embargo su carrera rivaliza con su capacidad. Hasta el pasado 2 de octubre cuando fichó por Fnatic, el llamado a ser super estrella del juego acumula hasta quince equipos por los que deambuló sin pena ni gloria. Falta de actitud y una moral de trabajo dudosa hacen que pese sobre él una losa de incertidumbre constante. Su fichaje por el titán sueco es una enésima oportunidad para brillar al máximo nivel.
 
La lista podría continuar de manera indefinida y es que el CS sueco no está al nivel que solía. Si bien NiP y Fnatic parecen haber dado con equipos estables o con proyección, creo que el rastro de cenizas que han dejado a su paso es más largo y triste de lo que gustaría a nadie. Mención especial para los jugadores de la primera etapa de Godsent, equipo que parece convertir en estatua de sal todo lo que toca, o tocaba, hasta su afortunada disolución.