Artículo de opinión
12 DE Diciembre DE 2017 / 21:48

Los niños y los eSports: el videojuego competitivo como método de integración social

El deporte electrónico como una herramienta para el desarrollo de los más jóvenes.
Los deportes electrónicos no solo forman ya una parte importante de la industria del videojuego, sino que también han llegado a ser parte de la sociedad. Países como Corea del Sur o Alemania dan una mayor importancia a los eSports, y son muchos los países que se encuentran en pleno debate sobre la relación entre el deporte profesional tradicional y el deporte electrónico. Hay multitud de aspectos en los que tenemos que empezar a tener en cuenta esta disciplina, y una parte destacada es la de su labor para con el público infantil, desde la perspectiva del eSport como método para la integración social.
 
Desde la infancia se nos habla del deporte tradicional como un pilar fundamental para el desarrollo de los niños. El fútbol o el baloncesto son deportes que aprendemos desde pequeños y no únicamente para mejorar nuestras aptitudes físicas, sino también para desarrollar algunas de nuestras actitudes, como la generosidad, el trabajo en equipo o el esfuerzo visto más allá de como mero desgaste físico. En una sociedad en la que las nuevas tecnologías se han convertido en parte del desarrollo y el proceso de aprendizaje del niño, no podemos ignorar el mundo del deporte electrónico.
 
Con los años, estamos descubriendo el mundo de la competición y la profesionalidad de los videojuegos como algo que, aunque ha estado ahí desde hace mucho, ha empezado a calar ahora en la sociedad. Los eSports, con sus organizaciones, empiezan a marcar ciertas pautas y directrices que deben seguirse de la misma forma que se siguen en el deporte tradicional a nivel profesional. Directrices que intentan imitarse en la escena casual y que pueden, sin ningún problema, adaptarse a la educación social de los niños.
 
Pero, ¿qué aspectos de los eSports deben tenerse en cuenta a la hora de hablar del aprendizaje en la infancia? ¿Qué espacios son fundamentales para el niño y su desarrollo? ¿Cómo puede convertirse el eSport en parte de un proceso de integración social?
 

Los eventos y competiciones eSports

Cada vez encontramos un mayor número de eventos dedicados a los eSports. Otros, como Madrid Gaming Experience o Barcelona Games World han incluido a los deportes electrónicos como una parte importante de su programación y de su espacio en lo que a stands se refiere. Las competiciones se han convertido a su vez en las nuevas protagonistas del ocio de los más jóvenes. Son muchos los niños que siguen a los que ahora son las grandes estrellas del videojuego competitivo, y muchos los padres que acompañan a los menores a eventos como Gamergy, contagiándose a su vez de la emoción y el espectáculo.
 
Estos acontecimientos son la forma perfecta de llevar a cabo el primer contacto con los eSports. Que los niños se den cuenta de todo lo que puede llegar a rodear al videojuego por el que sienten interés conseguirá que también se sientan atraídos por él de una forma algo más “seria”. Sería como llevar a nuestros hijos a un partido de fútbol. Muchos son los que quieren convertirse en el próximo Cristiano Ronaldo o Messi. ¿Por qué no en Faker o Coldzera?
 
El fenómeno fan que se ha generado en juegos como League of Legends o Clash Royale en estos últimos años puede contagiarse a los más jóvenes. Sin embargo, hay que cuidar que en dicho contagio vayan únicamente los aspectos positivos de la comunidad.
 

Los peligros de la toxicidad

Por desgracia, el mundo de los eSports cuenta con comunidades excesivamente tóxicas que pueden suponer un peligro para el crecimiento y desarrollo de las aptitudes del niño. League of Legends es el deporte electrónico más seguido y más jugado, por el momento, pero también cuenta con una de las comunidades más tóxicas de toda la industria del videojuego. Aunque Riot Games está haciendo todo lo posible para erradicar esos aspectos negativos del MOBA, el sistema de reportes no parece ser suficiente.
 
Los peligros de la comunidad tóxica del videojuego son prácticamente los mismos que encontramos en todo Internet. Existe un vacío legal que parece proteger a todos aquellos que hacen uso de amenazas e insultos a través de la red, por eso es importante que exista un cierto control en el acceso de los menores a los juegos online. La mejor forma de acercarlos a ellos sin que caigan en la toxicidad o, incluso, en el estado de tilt, es que estén acompañados por un adulto, al menos al principio.
 
También es bueno para empezar en el mundillo, hacerlo con títulos en los que no exista un detallado sistema de comunicación. Títulos sin chats, como Splatoon o Clash Royale, pueden ser un gran inicio para los más pequeños, de tal forma que aprendan a jugar en equipo o solos respetando a sus compañeros y a sus rivales.
 

La escuela eSport

Pero está claro que no se trata únicamente del trabajo de los familiares. Educar a los niños en el mundo de los eSports debe sobrepasar el ámbito doméstico. Por suerte, cada vez podemos encontrar espacios más variados dedicados a los eSports, y no únicamente los bares gaming que parecen haber resurgido de entre las cenizas de los cyber-cafés. Desde los colegios y hasta las universidades, muchos países han empezado a implementar los deportes electrónicos como una parte más del sistema educativo.
 
Además de auténticas carreras universitarias y títulos profesionales, los eSports comienzan a encontrar su espacio en la educación de los niños. Los colegios han comenzado tocando el fenómeno en asignaturas ya existentes, moldeándolas y adaptándolas a los tiempos que corren. En otros centros educativos, los eSports llegan a ser una sola asignatura a tratar. Aquí no se educa a los niños para que se conviertan en profesionales, sino para que aprendan qué significa serlo y qué supone formar parte de un mundo así.
 
Por otro lado, también existen las llamadas escuelas eSport, centros educativos que se especifican en este fenómeno de masas y que preparan a los jóvenes fijando su meta en la carrera profesional como jugador. Este tipo de espacios son un refuerzo a la educación y un impulso necesario para aquellos niños que quieran crecer dedicándose a los eSports.
 
Aun así, se debe enseñar a los jóvenes la inestabilidad que puede existir en la carrera de un profesional, destacando la importancia de la educación más allá del mundo del deporte electrónico. Que educar a los niños hablándoles de la industria del videojuego y de la figura del jugador profesional sea únicamente un añadido. Por supuesto, no todos los apasionados por los eSports quieren trabajar como jugadores, por lo que también se habrá de tener en cuenta otras figuras, como los entrenadores y todo el cuerpo técnico de cualquier club, incluyendo, en tal caso, la indispensable figura del psicólogo deportivo.
 

La cantera

Cuando un niño inicia su aventura en un juego online, de alguna forma está iniciándose en el mundo real, o en una adaptación de éste de forma virtual. De repente se encuentra con muchos elementos que son desconocidos para él, y no solo por cómo es el juego en sí, sino por todo lo que vivirá desde ese momento. Entre todas las vivencias, hay que destacar dos que conocerá en mucha profundidad: la victoria y la derrota.
 
Aprender a ganar es quizás mucho más importante que aprender a perder. Aceptar la derrota es un desafío tremendo para los más jóvenes, pero conservar la educación y la sana competencia una vez nos proclamamos campeón es algo que incluso a veces nos falla a los adultos. Por ello, espacios como la cantera de las organizaciones de eSports son de suma importancia para el crecimiento del jugador.
 
Los clubes de deportes electrónicos, así como los de deporte tradicional, deben ser capaces de cuidar y proteger el desarrollo de los más jóvenes mientras crecen como jugadores profesionales. Como comentábamos en el apartado anterior, la figura del psicólogo deportivo es de gran importancia en el mundo de los eSports, y debe serlo en la evolución de las actitudes y aptitudes de cada jugador. Debe volcarse en la eliminación de los malos hábitos y destacar la importancia de los valores que promueve o debe promover el deporte profesional: compromiso, seriedad, amistad, compañerismo, competitividad, madurez, constancia y dedicación. Valores que el niño debe ser capaz de aplicar después en todos los ámbitos de la vida diaria.
 
 
 

Niños como jóvenes promesa

Conocer figuras que puedan servir como ídolos y modelos a seguir es también otro punto muy positivo para los niños que se adentran en el deporte electrónico. Dichas figuras no tienen por qué ser grandes jugadores profesionales. En los eSports empiezan a surgir verdaderas estrellas en miniatura que, sin haber llegado a la edad adulta, ya han marcado algunos hitos en la competición.
 
El pasado mes de octubre conocíamos a Quinn ‘MTGKid’ Kiefer, un joven de tan solo 12 años que ha entrado en la escena competitiva de Hearthstone por todo lo alto. MTGKid conseguía llegar hasta dieciseisavos de la final del torneo de la DreamHack Denver, siguiendo el paso de sus hermanos, Lukas y Jack, que con 15 y 17 años también han participado en grandes torneos de Magic: The Gathering, como los Star City Games o el Grand Prix.
 
MTGKid, natural de Colorado, conseguía un balance de 7-2 en la fase suiza de la competición, llegando a medirse con David ‘Shoop’ Steinberg, campeón de la DreamHack Austin. Aunque Quinn perdió 3-0 contra el veterano, demostró que no hay edad para los eSports, mostrándose como una joven promesa que ni equipos, ni rivales, perderán de vista ahora.
 
Pero no es un caso aislado. Clem, a quien vemos en el vídeo anterior, es el jugador más joven que se haya colado en las finales LAN del campeonato internacional de WESG, compitiendo, con tan solo 15 años, como todo un profesional. Este chico francés lleva jugando a StarCraft II desde los 10 años, siguiendo así la pasión de su padre y demostrando que con esfuerzo y perseverancia, puede conseguirse cualquier cosa.
 
Aquí en España también contamos con muchos chicos que son un ejemplo claro de jóvenes promesas. Gracias a las oportunidades que brindan organizaciones como la LVP y competiciones como la Superliga Orange, contamos con jugadores que, a pesar de no llegar a la mayoría de edad, son verdaderas promesas de los eSports. Esta nueva tanda de jóvenes en la competición puede observarse, sobre todo, en los llamados nuevos eSports, como Clash Royale o PUBG.
 
 
 
Lejos de huir de los eSports, la educación debe aproximarse a este ámbito de las nuevas tecnologías y la industria del videojuego, haciendo uso del deporte electrónico como una herramienta más para la integración social y la transmisión de valores que serán clave en todos los entornos que conforman la vida y el desarrollo de cada niño.