EL PANORAMA CAMBIARÁ DRÁSTICAMENTE
3 DE Mayo DE 2019 / 22:29

Desde Sidney hasta Dallas: la lucha por un falso primer puesto

Durante los próximos meses, el CS:GO internacional apenas contará con el actual mejor equipo del mundo.
La parada del circuito Intel Extreme Masters en Sidney, Australia ha significado el comienzo de una era de total incertidumbre en el panorama mundial de Counter-Strike: Global Offensive. Durante el próximo mes, la escena internacional va a desfigurarse como no lo ha hecho en mucho tiempo. 
 
Desde hace ya más de un año, los seguidores del legendario juego de Valve están acostumbrados a la monotonía. Están acostumbrados a no tener más que un único rey y señor, un equipo dominante por encima de cualquiera de sus rivales: Astralis. El quinteto danés está ya consolidado como el equipo que más tiempo ha ocupado la primera posición en la clasificación de HLTV. 
 
Su dominación ha sido, hasta el momento, indiscutible. Ganar dos Majors seguidos o ser la primera organización en hacerse con un título de Intel Grand Slam son solo algunas de las gestas que la ya legendaria alineación ha llevado a cabo desde que incorporasen, por pura casualidad, a Emil “Magisk” Reif. 
 
Viendo la auténtica mano de hierro con la que se deshacían de la mayoría de sus oponentes, esta época de completo dominio es ahora conocida, con todas las de la ley, como “la era de Astralis”. Todas las eras, no obstante, deben llegar a su fin. Mucho se ha fantaseado con este momento en la comunidad de CS: GO, cuyos integrantes se preguntaban quien sería el equipo capaz de algún día plantarle cara a los aparentemente intocables daneses
 
Finalmente, sin embargo, puede que dicho equipo nuca llegue a existir. Puede, y solo puede, que no sea sino Astralis quien acabe cavando su propia tumba, enterrando con ello su era de una vez por todas. ¿Cómo iban a hacer eso? Extrañamente, siguiendo la misma filosofía que les ha mantenido en la cima durante tanto tiempo.
 
 
Una de las principales características que integraban la fórmula ganadora de la organización danesa era la elección premeditada de los eventos en los que iban a competir. Hasta ese momento, todo evento al que se pudiese atender parecía ser algo beneficioso para cualquier equipo profesional, fuese de la categoría que fuese. 
 
Astralis, sin embargo, fueron los primeros en darse cuenta de un aspecto que acabaría revolucionando la manera en la que los jugadores plantean el circuito anual de CS:GO. Si no participaban en algunos torneos y, a la vez, escogían aquellos en los que sí competían, el desempeño del equipo mejoraba drásticamente. 
 
Pasar más tiempo sin tener que viajar, comiendo y durmiendo cuestionablemente y con la presión del público bajo sus cabezas parecía traducirse en más facilidades a la hora de entrenar, prepararse en profundidad para los torneos y encontrar maneras de adaptarse a los rivales. Así pues, a los daneses no se les vio el pelo en algunos torneos de gran calibre como, por ejemplo, StarSeries & i-League CS:GO Season 5, ESL One: Belo Horizonte o ESL One: New York. 
 
Esta manera de planificar el calendario se popularizó rápidamente entre los rivales, debido principalmente a la tremenda eficacia que había demostrado con sus inventores. Por mucho éxito que algo tenga, sin embargo, no significa en absoluto que sea infalible. En el caso de Astralis, han sido sus propios sus dueños, RFRSH Entertainment, quienes han provocado que, de la noche a la mañana, este planteamiento deje de funcionar. 
 
 
Los torneos bajo la marca de BLAST Pro Series son toda una delicia para el seguidor casual de Counter-Strike. Quitando todas las largas y pesadas series al mejor de tres que acaban haciendo de algunas competiciones auténticos maratones, estos eventos se llevan a cabo en tan solo un fin de semana. Seis de los mejores equipos del mundo juegan una rápida liga que les da a todos los participantes la oportunidad de dejarse ver en el estadio. 
 
Una vez concluida, los dos primeros pasan a la gran final. El tercer puesto elige a un oponente para el BLAST Standoff, un enfrentamiento de un tono más relajado y con un formato no competitivo, para el divertimento de los todos los espectadores. A primera vista, la premisa parece simplemente inmejorable. El fallo que más azota a todos los eventos de BLAST, sin embargo, es su notable falta de espíritu competitivo. 
 
Sin dar más vueltas, el formato no es lo suficientemente fiable a la hora de determinar qué competidor es verdaderamente el mejor. Más allá de la final, todo parece haber sido hecho sin otro objetivo que el de dar espectáculo. El formato de grupos no obliga a los aspirantes a enfrentarse en series al mejor de tres, lo que implica que los equipos no pueden sacar ventaja de su repertorio de mapas. 
 
 
Además, el simple hecho de que uno de tus jugadores tenga un mal día puede condenar completamente tu participación. Tampoco hay tiempo para adaptarse a tus rivales durante el evento, haciendo que el nivel de fiabilidad de los resultados que se den en BLAST sea mucho más bajo que los de otras competiciones referentes a nivel mundial. En resumidas cuentas, es el torneo que el mejor equipo del mundo podría perder más fácilmente. 
 
Tomando en consideración los eventos en los que ha participado Astralis desde que se erigiesen campeones en FACEIT Major: Londres, los daneses solo han quedado por debajo del primer puesto en tres ocasiones. Una de ellas se dio en iBUYPOWER Masters IV, un torneo que contó con numerosos problemas técnicos y de producción durante su transcurso. Los otros dos, curiosamente, han sido las paradas del circuito BLAST en Copenhague y Miami. 
 
Si quieren mantener su era a la vez que continúan con su filosofía de no atender ciertos torneos, por lo tanto, el planteamiento debería ser bastante obvio. Atender a los eventos más competitivos y, por ende, tanto más fáciles de ganar para ellos como más prestigiosos entre la comunidad. Esa, sin embargo, no ha sido en absoluto la decisión que han tomado los chicos de Danny “zonic” Sorenssen. En su lugar, han decidido quedarse fuera de toda competición de calibre durante el mes de mayo, atendiendo tan solo BLAST Pro Series: Madrid. 
 
Muchos han apuntado que esto puede tener que ver con RFRSH, dueño a la vez del quinteto danés y de la popular serie de torneos, queriendo que el actual mejor equipo del mundo se encuentre descansado para su torneo en tierras españolas. Independientemente del motivo que haya propiciado está decisión, sin embargo, podría llegar a ser completamente perjudicial para el futuro de la escuadra de la estrella roja. 
 
 
Una era se define por su continuidad. Por muy dominante que un equipo llegue a ser durante ciertos puntos de su existencia, nunca va a crear una era como tal sin mantener esa dominación durante un espacio mantenido de tiempo. Hasta el momento, Astralis ha hecho exactamente eso. Durante este mes, sin embargo, les va a ser imposible reproducirlo. 
 
En mayo se disputan dos grandes torneos internacionales. El primero, Intel Extreme Masters Sidney lleva en juego desde el 30 de abril. El segundo, DreamHack Masters Dallas, comenzará el día 28 y servirá para comprobar cuánto han mejorado durante el mes los equipos de primera talla mundial.
 
Como puede deducirse, Astralis no se encontrará en ninguno de ellos. Los daneses tan solo darán prueba de su nivel de juego del viernes 10 al sábado 11 de mayo, en la ya mencionada parada del circuito BLAST en la capital madrileña. En el caso de que los jugadores de Zonic no consiguiesen la victoria en dicho torneo, sin embargo, la era de Astralis habría llegado a su fin. 
 
Probablemente, el club danés siga siendo el mejor a nivel mundial y, de encontrarse en el evento adecuado, podría superar con facilidad a todos sus oponentes, como lleva haciendo ya más de un año. Por desgracia, las hipótesis no mantienen una dinastía en pie. En términos reales, Astralis acabaría mayo con más de dos meses de sequía. 
 
 
La causa de esta sequía no sería necesariamente que hubiesen empeorado sino que, simplemente, no acuden a los torneos clave que ayudan a la mayoría de seguidores a distinguir los equipos buenos de los legendarios. Al no importar la causa sino la consecuencia, no obstante, todos los equipos que llevan meses haciendo todo lo posible por acabar con el régimen de los daneses tienen en mayo una oportunidad de oro de hacerse finalmente con el protagonismo internacional.
 
Por supuesto, sería un protagonismo de discutible veracidad. Acechando desde las sombras, desaparecido de momento, Astralis tendrá mucho por decir una vez vuelva al primer plano de la competición. Más allá de los de Nicolai “dev1ce” reedtz, el gigante ruso por excelencia, Natus Vincere, también va a tomarse este mes como tiempo para implantar sus nuevos métodos de trabajo, los cuales incluyen la planificación de la dieta y reuniones con un psicólogo profesional. 
 
Este, pase lo que pase, no es el mes más destacado para ninguno de los dos equipos. Entre los aspirantes a hacerse con el trono, al menos temporalmente, en su lugar hay unas cuantas caras conocidas. Team Liquid, los representantes del sueño norteamericano, son los principales favoritos para ello. Si ya algunos les tildaban de favoritos para hacerse con el trofeo en el Major de Katowice tan solo por haber derrotado a Astralis en las finales de un torneo claramente accidentado, qué podrán hacer ahora que tienen la posibilidad de hacerse con dos grandes títulos seguidos. 
 
El núcleo del equipo siempre ha tenido fama de no poder aguantar la presión característica de las grandes finales pero, ahora que dos de sus más fieros rivales no van a estar en ellas, todo se vuelve infinitamente más fácil. Por otro lado, las grandes sorpresas de Katowice, ENCE y Renegades, tendrán un mes de oro para demostrar la validez de sus respectivas actuaciones en el torneo más importante del calendario competitivo.
 
 
Este periodo en el que Astralis puede perder su estatus también va a darle un respiro a algunos equipos que están obligados a conseguir resultados. Si de haber estado los daneses apenas podrían haber alcanzado la fase eliminatoria, ahora tienen mucho más fácil acceder a puestos que les den protagonismo y, por tanto, más oportunidades por parte de los espectadores. La fallida reedición del quinteto de 2017 por parte de MIBR, quienes están ya en las semifinales del torneo australiano, o la última versión, ya no tan novata, de Fnatic caen en este apartado. 
 
Por último, no pueden faltar aquellos equipos que, aunque nunca pueda saberse a ciencia cierta cuando, pueden convertirse en integrantes de la primera clase mundial en cualquier momento. A pesar de todos los problemas de identidad por los que está pasando bajo el liderazgo de Nikola “Niko” Kovac, el talento innato de todos los jugadores de FaZe Clan es indiscutible. En Sidney no han podido hacer buen papel por culpa de un problema con los visados de alguno de sus jugadores pero, antes de partir hacia la capital del país de los canguros, FaZe acababa de hacerse con BLAST Pro Series: Miami. 
 
Nunca se puede uno fiar de un buen resultado en un evento de BLAST, sobre todo teniendo en cuenta el inusual papel que desempeñó Havard “Rain” Nygaard, quien pareció recuperar sensaciones que llevaba mucho tiempo sin experimentar en partida. De hacer un buen papel en Dallas, no obstante, FaZe Clan se postularía de nuevo como un aspirante a pasar por encima a cualquier equipo, incluido Astralis, aunque la práctica demostrase luego lo contrario. 
 
Por otra parte, el potencial del que dispone Finn “karrigan” Andersen en su nuevo proyecto, Mousesports. El popular jugador danés cuenta con poderosas armas a su mando, tales como Robin “Ropz” Kool o David “frozen” Čerňanský. Conocido por ser un experto en proveer a sus compañeros de las condiciones perfectas para que jueguen al máximo nivel posible, no podría encontrarse en mejor situación. En caso de que estos se acostumbren de manera adecuada al estilo libre, poco premeditado que emplea karrigan, todos sus rivales habrían de temer a los ratones siempre que salten al servidor. 
 
 
Normalmente, mayo sería otro mes más de pura e inevitable transición. Debido a la cuestionable decisión de Astralis de no participar en los torneos de primera clase, sin embargo, el panorama queda completamente abierto. Esto, obviamente, tendrá consecuencias en la manera de ver la escena internacional reinante entre la mayoría de seguidores una vez el mes toque a su fin. 
 
Las finales de las dos ligas existentes, ECS y ESL Pro League, llegarán a principios de junio. Para entonces, por fin volveremos a ver a los emperadores daneses en un evento internacional con todas las letras. Cuando esto curra, sin embargo, los supuestos reyes del CS:GO llevarán dos meses sin obtener la victoria en ningún torneo relevante. 
 
Las narrativas, por ende, habrán cambiado completamente. Astralis no será ya el equipo invencible, los rivales a batir. Por el contrario, serán el equipo que debe probar que no ha perdido la magia. Por mucho legado que hayan dejado los daneses durante el último año, en junio la gente hablará sobre otros equipos, otras posibilidades. Esto, por simple que parezca, representa un cambio drástico en la manera de entender el circuito competitivo. 
 
En junio comenzará, por fin, una nueva época. Una época que podrá marcar la segunda era de Astralis, por supuesto, pero que, al menos, traerá consigo una palabra que parece ya remota: incertidumbre. El cuándo y el por qué, sin embargo, no se encuentran sino en este mes de mayo, en esta sucesión de eventos que va a ir de Sidney hasta Dallas y que, esto es completamente asegurable, no va a dejar a nadie indiferente. Prepárense, porque las tornas pueden estar a punto de cambiar para siempre. 
 
 
Imágenes propiedad de HLTV, DreamHack, ESL, Intel Extreme Masters y RFRSH Entertainment.
Autor: Lucas "LuckyNeck" Chillerón.