INCREÍBLE TALENTO INDIVIDUAL
16 DE Abril DE 2019 / 15:10

G2, el verdadero superequipo europeo

Cabeza por cabeza, los de Ocelote son probablemente el quinteto más intimidante de la historia del viejo continente.
Antes del comienzo de la final de la LEC, aún había en el Ahoy Arena quien creía en la victoria de Origen. Muchos seguidores se negaban a creer que el rápido 3-0 de la final de ganadores fuese a repetirse. Si habían pagado la entrada, era para ver espectáculo. Si habían gastado sus ahorros en el viaje, tenían que ver a los de Enrique “xPeke” Cedeño sobreponerse al desmoralizador 3-0 que, en última instancia, les había obligado a ganar a Fnatic el día anterior para poder ahora cobrarse la venganza.
 
Por mucho que la preferencia del público se inclinase más bien hacia un enfrentamiento reñido, sin embargo, G2 no estaba para bromas. Con el ansiado título en juego, salieron al estadio a, simple y llanamente, dominar. Una vez la primera partida tocó a su fin, los samuráis ya sabían que tenían más de media final ganada. 
 
Nadie quería decirlo en voz alta, pero la situación era exactamente la misma que siete días atrás. Dos equipos con un nivel muy diferente, un gran sentimiento de frustración por parte del perdedor y una serie a la deriva. Nada había cambiado del plató de LEC al estadio con aproximadamente 15000 personas dentro en el que se encontraban ahora ambos quintetos. 
 
Finalmente, los augurios se cumplieron. Tras un rápido tres a cero, G2 se coronaba como campeón de la temporada de primavera. Actualmente, no hay quien les pise los talones en todo el viejo continente. Este nivel de dominación, esta aparente superioridad de origen divino que ejercen ante sus rivales son el motivo por el que se considera a G2 el primer y único superequipo europeo. 
 

¿QUÉ ES UN SUPEREQUIPO?

 

Para entender esta afirmación, primero hay que aclarar la definición del término “superequipo” en el ámbito de los deportes electrónicos. Un superequipo es aquel cuyos miembros reúnen la característica de ser increíblemente talentosos mecánicamente. Debido a esto, de hecho, la mayoría de ellos suelen tener numerosos problemas a la hora de congeniar como equipo. 
 
Todos ellos pueden ocupar papeles de estrella dentro del quinteto. Esto, sin embargo, va contra los principios estratégicos de la mayoría de juegos. Por tanto, se crean problemas internos relacionados con el ego o la incapacidad de algunos jugadores de adaptarse a los nuevos roles. Normalmente, estos suelen ser muy complicados de resolver. 
 
Un ejemplo perfecto para dar a entender la naturaleza de un superequipo es el Astralis de la segunda mitad de 2018 y el Faze Clan de finales de 2017. Ambos quintetos competían en el circuito competitivo de Counter Strike: Global Offensive. En sus respectivos picos de forma, los dos mostraron el mismo grado de dominación sobre sus adversarios. 
 
 
Astralis acabó el año habiendo ganado dos Majors seguidos y con el título del IEM Grand Slam en sus manos. Por su parte, Faze demostró una superioridad nunca antes vista en el CS:GO durante su victoriosa campaña en el ESL One New York del año anterior. Sin embargo, tan solo uno de ellos puede realmente ser considerado un superequipo. 
 
Astralis juega según un sistema y una estructura premeditada. Todos los jugadores tienen unas funciones exactas que se compenetran entre ellas y que, en consecuencia, hacen ver a cada miembro del equipo como un jugador brillante. Faze, por el contrario, era un equipo de jugadores brillantes. Utilizaba el estilo de juego de Finn “Karrigan” Andersen, el cual se basaba en dar libertades y poder de elección a los jugadores, para sacarle el máximo partido al increíble nivel mecánico que mostraban todos sus jugadores. 
 
Como muestra de lo absurdo de la situación, sin ir más lejos, Olof “Olofmeister” Kjabjer fue el elegido para desempeñar funciones más relacionadas con el apoyo, en vez de ser la estrella del equipo. Para quien no sepa quien es ese tal Olofmesiter, basta decir que fue elegido el mejor jugador del mundo en el año 2015. Astralis utiliza la estructura para darles un propósito a los jugadores. Faze utiliza los jugadores para poder saltarse la estructura y, por lo tanto, puede ser llamado un superequipo. 
 
A día de hoy, Astralis ha creado la dinastía más longeva que se haya visto jamás en la historia del Counter Strike. Faze, sin embargo, no consiguió mantener el nivel y ha sufrido varios cambios desde que ganasen en Nueva York. Esto viene a demostrar que, como se lleva diciendo desde hace mucho tiempo en la comunidad de esports, un superequipo no tiene por qué significar éxito constante.
 
 
Muchos de los problemas que puede sufrir un quinteto de este calibre suelen venir durante el “proceso de estructuración” o, lo que es lo mismo, la fase en la que un equipo repleto de superestrellas intenta crear una base táctica para que su superioridad pueda perdurar en el tiempo. Una base táctica, en la mayoría de los casos, relega al menos a un miembro del equipo a un segundo plano, a hacer el trabajo sucio, para así causar el éxito de los demás. 
 
Estando la mayoría de los jugadores que militan en superequipos acostumbrados a ocupar posiciones de máxima importancia durante toda su carrera, la adaptación a una nueva mentalidad puede ser tremendamente problemática. Esto podemos verlo con Kim “Khan” Dong-ha, quien sufre un poco más de la cuenta cada vez que le toca jugar un campeón que no le permita jugar de manera agresiva. Tiene la suerte, sin embargo, de que en SKT, su actual equipo, Lee “Faker” Sang-hyeok no tiene problemas en sacrificarse para el equipo y jugar personajes de utilidad que permitan a Khan estar en su salsa en la mayoría de partidas. 
 
Otro de los problemas a los que suelen enfrentarse este tipo de equipos es el choque de egos entre jugadores. Esto estuvo muy presente, por ejemplo, durante la última versión de KT Rolster, la cual acabó separándose al terminar 2018. Song “Smeb” Kyu-ho y Cho “Mata” Se-hyeong tenían maneras incompatibles de querer liderar al equipo y, al no ponerse de acuerdo en quién debería tener más influencia, el equipo acababa contradiciéndose incluso en mitad de las propias partidas. 
 
 
El último de los conflictos con los que tienen que lidiar viene definido por los dos anteriores. En el caso de que un superequipo decida no construir una estructura a su alrededor, sino que vivir de la increíble habilidad de sus jugadores, el desempeño de este va a depender de cuan en punto se hallen sus miembros en un día concreto.
 
Esto, sin embargo, es una factor casi imposible de controlar. Aunque en principio un equipo de estas caracterísiticas debería contar con una ventaja natural, esta debe de ser muy notable para vencer a un quinteto estructurado. Si tampoco se tienen mecanismos verdaderamente fiables para hacer que un jugador en concreto pueda brillar, entonces estás dejando tu destino en manos del azar. 
 

EL CASO G2

 

G2 es un superequipo en toda regla. Así lo han demostrado, al menos, durante toda la temporada. Empezaron el año riéndose de sus adversarios, incluso faltándoles al respeto. Jugar a piedra, papel, tijera para decidir quien se lleva el bufo azul, tomar decisiones muy arriesgadas con la seguridad de salir victoriosos gracias a su habilidad superior… Todo parecía indicar, pues así querían ellos que fuese, que estaban unos cuantos pasos por delante de sus rivales.
 
No obstante, esta ventaja no era precisamente fruto de un pulido metajuego o de un ejemplar control de objetivos. No señor, eran mejores porque, pasases lo que pasase, siempre había un jugador que les sacaba del aprieto en última instancia. 
 
Todo aquel que ha tenido la posibilidad de tirar del carro durante esta temporada en el quinteto de los samuráis lo ha hecho. En el League of Legends, no obstante, hay dos posiciones que, en la actualidad, no compaginan en absoluto con la expresión “tirar del carro”. Tanto el apoyo como el jungla tienen muy complicado solucionar una partida a su equipo. 
 
Sí que pueden llevarse el mérito por, mayoritariamente, iniciar peleas para sus compañeros de manera consistente y eficaz. Sin embargo, rara será la vez en que veamos a un campeón en alguno de estos dos roles matar a un enemigo en solitario o llevarse la mayoría de asesinatos en una pelea por equipos. 
 
 
Por mucha limitación base que puedan tener, sin embargo, Marcin “Jankos” Jankowski y Mihael “MikyX” Mehle sigue siendo dos de los mejores jugadores a nivel mecánico en sus respectivas posiciones. En el caso del esloveno, su maestría con campeones complicados de ejecutar como Rakan le ha merecido un sólido puesto en el ranking de mejores supports de Europa durante los últimos años. 
 
Cuando se habla del jungla polaco, sin embargo, las cosas pueden ser más confusas. Es cierto que alguna que otra racha de partidas inconsistentes durante el año pasado le ha causado perder el estatus del que solía gozar. Hay que acordarse, sin embargo, de su tiempo en la organización de H2k, allá por 2016. Jankos era conocido como “el rey de la primera sangre”, toda una eminencia en cuanto a pura habilidad se refería. Si algo no ha perdido desde entonces, sin duda alguna, es esa premisa, como demuestra el pavor de sus rivales cada vez que tiene oportunidad de jugar con su selección estrella, Olaf. 
 
Al hablar de las otras tres posiciones del equipo, por si fuera poco, no queda más que admirar el cúmulo de talento que se ha podido acumular en un espacio tan reducido. El simple hecho de que convivan en un mismo equipo los dos mejores medios de la historia de la región es ya de por sí razón de más para tildar a G2 de superequipo. 
 
 
Mucho se podría hablar de la poca relevancia que tiene Luka “Perkz” Perkovic en su nuevo rol como ADCarry, pero lo cierto es que el meta actual está propiciando justo lo contrario. Los magos proliferan más que nunca en la calle inferior, sobretodo en un equipo con la confianza de los de Carlos “Ocelote” Rodríguez. Así pues, Perkz es un arma de destrucción masiva en sí mismo, debido a todos los años que lleva dominando con este tipo de campeón en la calle central. 
 
En la mayoría de grandes equipos europeos, el toplaner era el elegido para ser el miembro menos relevante. Aunque muy importante, el trabajo de absorber presión y esperar a tener las suficientes resistencias como para poder ser útil no es precisamente vistoso. Paul “Soaz” Boyer es un gran ejemplo de un jugador que, durante su estancia en Fnatic, trabajó directamente bajo la sombra de Martin “Rekkles” Larsson y Rasmus “Caps” Winther. 
 
Martin “Wunder” Hansen, sin embargo, es mucho más que eso. Es el jugador que le da a G2 el derecho a ser llamados un superequipo. No solo es una bestia muy a tener en cuenta durante la fase de líneas, sino que, en caso de que consiga una mínima ventaja, los enemigos pueden ir despidiéndose de la victoria. Sin ir más lejos, durante las finales de LEC él y su Ryze dominaron dos partidas consecutivas en las que la oposición no pudo hacer absolutamente nada para contenerle. 
 
G2 cuenta con cinco de los jugadores más talentosos incluso a nivel mundial y, como es entendible, se nota a la hora de plantear sus partidas. Si no es el Ryze de Wunder, es Caps, con su Akali, Irelia, Zoe o LeBlanc, el que permite al resto del equipo relajarse durante un enfrentamiento más.
 
De no haber disponibles ninguna de las opciones anteriores, la Neeko y más recientemente la Sona del ADCarry converso croata entran en juego. Condiciones de victoria simples y muy claras que puedan ejecutarse directamente con las manos, sin un uso excesivo del cerebro por parte de los jugadores y con la oportunidad de brillar alcanzable para alguien diferente cada partida. Al fin y al cabo, ¿qué más necesita un superequipo como este para triunfar?
 
 
G2 posee sin duda un talento significante, como han demostrado durante la temporada regular. Hasta ahora en Europa nadie ha sido capaz de plantarles cara de manera regular. En la fase eliminatoria, para más inri, tampoco han cosechado ninguna derrota. Sin embargo, como bien se dijo antes, los superequipos dejan de funcionar ante otros que estén mejor organizados internamente. 
 
Teniendo esto en cuenta, ¿se estampará G2 en el Mid Season Invitational?, ¿conseguirá, por el contrario, demostrar que realmente son los reyes del mundo que dan la impresión de ser? Por ahora, es imposible responder estas dudas. Las respuestas, sin embargo, no tardarán mucho en llegar.
 
 
Fotos propiedad de Lolesports, Valve e InvenGlobal. 
Autor: Lucas "LuckyNeck" Chillerón.

Comentarios

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FiReWrAtH
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Astralis no tiene el record de longevidad como campeones de Counter-Strike, antes de CS:GO ha habido épocas donde SK ha dominado durante más de 10 años, concretamente del 2001 al 2008 eran el numero 1 indiscutible mundial.