LOS CONEJOS NO CONSIGUEN MOSTRAR SOLIDEZ
8 DE Marzo DE 2019 / 12:37

Misfits: el equipo de las dos caras

Comenzaron la temporada con buen pie, pero ahora les están visitando los fantasmas del pasado.
Nada más ver cómo se derrumbaba el nexo en la quinta y decisiva partida de la serie disputada entre Misfits y SKT T1 durante los cuartos de final del Campeonato del Mundo de 2017, Europa fue consciente de la oportunidad que había dejado pasar. 
 
Misfits, un equipo que apenas un año atrás había estado luchando con uñas y dientes por una plaza en la EU LCS, era ahora el protagonista. Habían llevado al límite al mejor quinteto de todos los tiempos, quedándose a nada de completar la gesta y marcar un antes y un después en la historia del League of Legends occidental.
 
Habría que esperar un año más para poder presenciar la primera victoria de un equipo del oeste frente a un gigante coreano en las eliminatorias de un mundial pero, ignorantes de lo que acontecería en el futuro, Misfits se erigían entonces como los absolutos protagonistas del momento que definitivamente eran. Lo que estaba por venir no podía ser sino mejor que lo vivido hasta el momento, o al menos eso pensaban todos los seguidores de League of Legends que, entendiblemente extasiados por lo que acababa de suceder, se sumían en pensamientos optimistas que nada tenían que ver con lo que acabaría siendo la cruel realidad.
 
 
Misfits parecían los elegidos a relevar a las viejas glorias europeas en el intento por juntar un quinteto capaz de hacer huella en el panorama internacional, pero ese sueño acabaría desvaneciéndose por completo en tan solo unos pocos meses. Las salidas de Tristan "PowerOfEvil" Schrage y Lee "Ignar" Dong-geun ya eran indicadores de un cambio que no reunía demasiadas características positivas, pues privaba a "los inadaptados" de potencial mecánico y capacidad para mantener un juego temprano activo respectivamente.
 
Incapaces de encontrar un reemplazo de la misma categoría entre los agentes libres disponibles, Misfits se hizo con los servicios de Chres "Sencux" Larssen para la línea del medio y Mihael "Mikyx" Mehle en la posición de apoyo. El danés llevaba sin alcanzar su pico de forma desde finales del 2016, cuando había conseguido el pase al Campeonato del Mundo con Splyce por méritos propios, mientras que el esloveno, quien seguía siendo considerado como uno de los soportes con mejores mecánicas de la región, venía en calidad de diamante en bruto dispuesto a ser refinado por el equipo técnico del equipo de Ben Spoont.
 
Esta nueva alineación, a primera vista, no causaba entre rivales y seguidores el miedo que sí hubiera causado la anterior versión de los conejos. Sin embargo, vistos los resultados obtenidos en 2017, esto era completamente comprensible. La nueva guardia merecía disponer de un tiempo para poder probar de qué madera estaban hechos. 
 
Ese tiempo, no obstante, nunca llegó a su fin. Tras una temporada de primavera en la que el equipo simplemente pareció no acabar de congeniar, obteniendo unos resultados mediocres que dejaban poco espacio al optimismo, el comienzo de la segunda mitad del año parecía por fin indicar que la reedición del año anterior era una posibilidad más que tangible. Un balance de 9 victorias y ni una sola derrota durante la primera vuelta de la EU LCS de verano dejaba a los fans de Steven "Hans Sama" Liv y compañía con la esperanza de volver a ocupar la primera plana durante un torneo internacional. 
 
 
Pero el estilo de juego de Misfits demostró ser demasiado dependiente del metajuego, así como de la poca preparación de los rivales. Se aprovechaban de la repentina aparición de los magos como una opción viable en la línea inferior y escogían enfrentamientos favorables para Hans Sama con los que el tirador era capaz de poner el encuentro a favor de su equipo, permitiéndole a Sencux escoger campeones de apoyo con los que realmente se sintiese cómodo.
 
Una vez los rivales consiguieron descifrar las claves para contrarrestar este particular modus operandi, sin embargo, la plantilla de Misfits no fue en absoluto capaz de adaptarse ni desarrollar nuevas tácticas, por lo que acabaron teniendo que ver como la ley de la selección natural, la cual anteriormente habían usado a favor, les acababa dejando en un triste cuarto puesto general tras las finales de Vistalegre, privándoles de toda posibilidad factible de acceder a la competición internacional.
 
Las dos caras de Misfits pudieron verse por primera vez durante este periodo, pues a un equipo que parecía tener muy claro cuales eran sus condiciones de victoria y como conseguir explotarlas le sucedió otro completamente diferente, al cual le costaba establecer control sobre el mapa y cerrar las partidas de manera adecuada. Lo que nadie veía venir era que precisamente esa evolución negativa fuese a llegar a ser el rasgo característico de la organización una vez empezase la novedosa League of Legends European Championships.
 
 
Con la nueva era de franquicias aproximándose a marchas forzadas y la temporada competitiva de 2018 recién terminada, Ben Spoont se puso manos a la obra para encontrar un quinteto que pudiese de una vez por todas rememorar los ya remotos tiempos de gloria. Habían sido otros equipos europeos, que no el suyo, los que habían osado desafiar a la hegemonía coreana en su propia casa durante el mundial de 2018, y eso era inadmisible.
 
Paul "Soaz" Boyer, Fabian "Febiven" Diepstraten y Kang "Gorilla" Beom-hyeon fueron los elegidos para representar la que se suponía sería la nueva era de Misfits, junto con el propio Hans Sama y el que se había convertido en jungla de la casa durante los últimos tiempos, Nubar "Maxlore" Sarafian.
 
Este nuevo quinteto, repleto de veteranía y con nombres que, si no temor, al menos inspiraban respeto, rivalizaba en las apuestas para la temporada de primavera con el mismísimo G2 Esports, aún habiendo los chicos de Carlos "Ocelote" Rodríguez llevado a cabo uno de los traspasos más inverosímiles de la historia al obtener los servicios de Rasmus "Caps" Winther y mover al ex-medio Luka "Perkz" Perkovic a la línea inferior. Si había algún equipo de entre todos los que componían la LEC que podía optar al trofeo desde el comienzo de la temporada, ese era sin duda Misifts.
 
 
Los primeros tres encuentros disputados por los conejos no hicieron si no confirmar esta idea. Con un estilo de juego bastante identificativo, Misfits arrasó sin piedad con sus primeros cuatro contrincantes. Dejaban a Soaz ocuparse de su especialidad, absorber y aguantar estoicamente la presión enemiga, mientras que destinaban todos sus recursos a hacerse con el control de la calle inferior, seleccionando para Hans Sama campeones con los que poder tener un gran impacto nada más ponerse por delante, tales como el archiconocido Draven.
 
La solidez de Febiven en la calle central, que le permitía conseguir la prioridad a Maxlore en la mayoría de ocasiones, también ayudaba a la causa. Todo parecía ir sobre ruedas, sin peligro aparente asomando por el horizonte, hasta que, exactamente como pasó en la temporada anterior, los equipos de LEC tuvieron tiempo suficiente para entender como hacerles frente. 
 
Fue entonces cuando Misfits, recordando a su yo del 2018, comenzó a caer en picado. Tras un periodo que podría ser llamado de transición, cosecharon cuatro derrotas consecutivas de manera sorprendentemente aplastante. En su despacho en Florida, Ben Spoont se revolvía en su silla, inquieto: estaba volviendo a suceder lo mismo. Maxlore parecía quedarse sin ideas respecto a dónde destinar los recursos cuando, entendiblemente, el Draven no sobrevivía la fase de bloqueos.
 
Si lo hacía, sin embargo, el jungla inglés acababa cediendo el control de la calle inferior y se centraba en contestar a las jugadas enemigas en forma de acción en la parte superior del mapa, lo cual no generaba ventajas suficientes como para compensar lo inútil que puede llegar a ser "el ejecutor glorioso" si se queda por detrás en la partida. Sin la pareja de Hans Sama y Gorilla ejerciendo presión durante el juego temprano, Misfits era sencillamente incapaz de plantear la partida de manera que les llevase a la victoria. 
 
 
En otros tiempos, se le podría haber echado la culpa de las decisiones tácticas del equipo a Hussain "Moose" Moosvi, quien había sido entrenador de Misfits prácticamente desde su creación. Sin embargo, su ascenso a "director jefe de rendimiento competitivo" acababa por denegar que él tuviese nada que ver, pues ya no formaba parte del equipo de entrenadores del equipo.
 
Por el contrario, todo parecía apuntar a un fallo estructural. Por muchos cambios que se pudiesen hacer, el equipo tenía una identidad intrínseca que les llevaba a jugar de una manera poco óptima, y Jesse "Jesiz" Le, por mucho que se considerase a sí mismo como "el mejor entrenador de Europa", no estaba siendo capaz de cambiarla. 
 
Ben Spoont, sin embargo, no iba a dejar que el caos se propagase esta vez. Probablemente, unas llamadas bastaron para devolver de inmediato a Moose, por tiempo indefinido, a la posición de entrenador principal. Ahora, sin embargo, Moose sabía por qué se habían requerido sus servicios, y se puso manos a la obra, tal como cuenta en una entrevista con el portal InvenGlobal:
 
"Uno de los cambios que he estado pensando en implementar es intentar ser mucho más estricto y controlador con los jugadores: si no están de acuerdo con la dirección que tomamos, ahora están en desacuerdo conmigo en vez de con cualquier otra persona. Estoy siendo mucho más contundente, que es lo que los entrenadores suelen hacer con los equipos inexpertos. Esta temporada he aprendido que, independientemente de la veteranía del equipo, hay un cierto nivel de autoridad que, como entrenador, siempre debe ejercerse.
 
Ahora mismo, hay un montón de problemas con la manera en la que jugamos, y no estoy seguro de cuanto podremos resolver y hasta donde podremos llegar al final de la temporada. […] Me he estado centrando mucho más en los fundamentos del League of Legends, lo que conlleva volver a enseñar a todos los jugadores hasta los movimientos más básicos que puedan existir dentro del juego."
 
 
Aunque la situación parece haber mejorado desde la vuelta a la acción del de Emiratos Árabes Unidos, lo cierto es que, en el fondo, Misfits sigue cometiendo los mismos fallos que a comienzos de temporada. El progreso es palpable, de eso no hay duda, pero en la séptima semana de competición volvieron a demostrar que aún les queda mucho trabajo por hacer si quieren cumplir con las expectativas que el público ha tenido de ellos desde el momento en que se desveló el quinteto.
 
En su enfrentamiento del sábado contra Vitality, Maxlore, quien ha protagonizado varias actuaciones bastante dudosas durante la temporada, se vio completamente superado por el jungla de los franceses, Lee "Mowgli" Jae-Ha, quien aprovechó la presión que todas sus líneas podían ejercer para no solo forzar a Maxlore a centrarse en la línea superior, sino también contestarle los picuchillos y dejarle en una situación de absoluta desventaja de la que, al menos con un jungla tan orientado al juego temprano como Rek´Sai, es extremadamente complicado salir.
 
La dudosa fase de selección y bloqueos que llevaron a cabo los conejos, en la que se decantaron por una composición orientada a las peleas de equipo en la que figuraban personajes que o no congeniaban entre sí durante los primeros compases de la partida, como Kai´Sa y Rakan, o se habían visto tremendamente afectados por las últimas actualizaciones como Urgot, acabó por hacer el resto.
 
 
El fin de semana solo pudo salvarlo la espectacular actuación de Febiven, quien sorprendentemente está siendo el jugador más consistente del equipo hasta el momento, a manos de LeBlanc. Excel dejó abierta la posibilidad de jugar Draven en lo que parecía ser un despiste inocente. Misfits no dudó en aprovechar la ocasión, pero se olvidaron de que, si un equipo profesional deja abierto el campeón estrella del rival cuando este está en una buena posición en el metajuego, es probablemente porque tienen algo preparado contra él. 
 
Así fue. Gracias a una temprana invasión de la jungla inferior de Maxlore, Excel consiguió pillar desapercibido a Gorilla mientras se encaminaba hacia la línea, imposibilitándole así al jungla de los conejos empezar el bufo rojo tal y como tenía pensado. A partir de ese momento, en el que los equipos se repartieron la jungla de manera vertical quedándose Marc "Caedrel" Lamont con la mitad inferior, el juego temprano de Misfits fue tomando un aspecto mas bien lúgubre.
 
Maxlore, incapaz de forzar sobre el Jarvan IV de Ki "Expect" Dae-Han, quien tenía instrucciones de jugar lo más seguro posible, vio como el Draven alrededor del cual había confeccionado el plan de partida se quedaba por detrás de manera inevitable, pues no podía hacer frente a la amenaza constante que suponía la presencia de la Nocturne enemiga.
 
 
Misfits como conjunto no hizo mérito alguno para conseguir la victoria, pues fue la gran actuación de Febiven, quien no cometió el error de ceder la prioridad de medio en ningún momento, así como los recurrentes problemas que sufre Excel a la hora de afrontar la partida una vez pasada la marca de los 20 minutos los que acabaron impidiendo que los conejos se despidieran una semana más sin lograr siquiera un mísero triunfo. 
 
A pesar de todo, Misfits ha ganado la mitad de sus partidas totales en LEC hasta el momento, lo que lo coloca como un candidato más que probable a avanzar a la fase eliminatoria. No obstante, lo que debería ser este quinteto no está ni mínimamente cerca de la imagen que están dando, la cual es más bien vergonzosa en lugar de dominante, como inicialmente se supondría.
 
Si la organización sigue haciendo gala de los mismos problemas del pasado una y otra vez y no demuestran pronto poder encontrar la solución, puede tenerse por seguro que nadie confiará ya en Misfits la próxima vez que comiencen una liga regular en lo más alto, sin importar los jugadores que compitan para el equipo
 
Los estigmas son de las cosas más complicadas de borrar en el mundo entero, y lo mismo pasa en los esports. ¿Será Misfits capaz de quitarse de encima la imagen de incapacidad para adaptarse que lleva arrastrando consigo durante los últimos tiempos? Si no quieren que el público deje de verles como el equipo que llegó desde Challenger Series a poner contra las cuerdas al rey del mundo, y pase a tenerles por "el equipo de las dos caras", más les vale ponerse las pilas en las próximas semanas de LEC, antes de que sea demasiado tarde.