AMBOS JUGADORES HAN DEJADO MUESTRAS DE CALIDAD
18 DE Marzo DE 2019 / 00:20

Warden y Rayito: homenaje a los caídos en combate

Dentro del desastre que ha significado eMonkeyz, el jungla y el AD Carry han sido de lo más destacable.
Desde que ascendiesen a la primera división nacional tras derrotar al ThunderX3 Baskonia de Sergio “Diamond” Martí en el escenario principal de la Gamergy de 2017, eMonkeyz no ha hecho más que decepcionar a propios e impropios. El 2018 fue un año repleto de fracasos para los monos electrónicos. Fichajes que no demostraban potencial alguna, fases de selección y bloqueo de campeones cuestionables, estancamientos a la hora de desarrollar un estilo de juego fiable… Todo parecía dejar a eMonkeyz en mala posición, tal y como finalmente acababan por demostrar los resultados, pues el equipo encadenó dos temporadas seguidas sin poder acceder a la fase eliminatoria de la Superliga Orange.
 
El 2019, sin embargo, no ha sido ni mucho menos el año de la redención. Confirmada su participación en la Superliga de primavera, eMonekyz anunciaba a comienzos de año su plan de contar con dos entrenadores principales, Jairo “Jairo” Fariña y Emanuel “Emi” Ursachi, con los que poder centrarse más detenidamente en dos ámbitos diferentes del funcionamiento del equipo. El quinteto que tendrían a su cargo, no obstante, no parecía en absoluto uno de los favoritos para alzarse con el trofeo. 
 
Todas las apuestas colocaban a eMonkeyz en la parte baja de la clasificación antes del comienzo de la competición. A este pesimismo generalizado para con el equipo proveniente de la mayoría del público español se le sumaban a mitad de temporada incidentes como la denuncia del ex-toplaner Francisco “Moryo” Madero por incumplimiento de contrato y malas condiciones de trabajo, la cual conmovió a la comunidad durante algún tiempo hasta que acabó por olvidarse de nuevo. 
 
Fuera como fuera, el año volvía a no pintar bien para los monos. Desgraciadamente, el desempeño del quinteto de League of Legends no iba a hacer más que corroborar los malos augurios. A día de hoy, solo 3 partidos han acabado cayendo en sus manos de un total de 16 jornadas disputadas. ¿Lo peor? Que no es de extrañar. 
 
 
A nivel individual, a eMonkeyz ha vuelto a faltarle bolsillo e imaginación. Al contrario que otros equipos como Penguins, conocidos por pelear hasta la saciedad año tras año incluso si el apartado económico del club no es en absoluto destacable, los de Jairo Martos no parecen conseguir dar con la tecla correcta en ninguna temporada. Traer de vuelta a jugadores que ya se habían demostrado incapaces de mantener un nivel decente en sus pasos previos por SLO, por ejemplo, no es ni mucho menos la fórmula más recomendable.
 
Tanto Paweł “Czekolad” Szczepanik como Igor “Tasteless” Radusinovic eran ya conocidos del club antes del inicio de temporada, habiendo jugado para este en diferentes puntos a lo largo del 2018. Por tanto, el nivel que pudiesen mostrar era una variable ya previsible, pues no había más que basarse en sus anteriores actuaciones en territorio español. En ambos casos, este era aún demasiado bajo para los estándares actuales de Superliga. 
 
Los dos jugadores se veían a menudo rebasados por semejantes estandartes como poseían la mayoría de sus contrincantes en sus mismas posiciones. Por mucho que esto se intentase solucionar con la incorporación de Ángel “DuaLL” Fernández en cuanto este se declaró agente libre, ya era demasiado tarde. 
 
Otra de las tácticas más comúnmente empleada por eMonkeyz a la hora de conformar su plantilla, consistente en incorporar al equipo un jugador novato que fuese considerado un prodigio en alguna liga regional minoritaria, volvió a resultar poco beneficiosa de cara a este 2019. Krzysztof “Kackos” Kubziakowski no ha sido en absoluto el top laner ilusionante que se prometía a principio de temporada, si no más bien un jugador poco relevante, que se ha visto obligado a quedarse en el rol de tanque durante la mayoría de los partidos, rol en el que, de hecho, ha acabado concediendo ventajas a su oponente de forma injustificada más veces de las que debería.
 
 Aunque no es posible saber qué hubiese pasado si eMonekyz hubiese decidido echarle un poco más de cuenta (algo poco probable debido ala complejidad que conlleva jugar a través de la línea superior), lo que sí es tangible es lo poco que el polaco ha acabado aportando a su equipo durante la temporada.
 
 
Sin embargo, no todo han sido jugadores desilusionantes en el equipo de los monos, y aquellos que llevan achicando agua durante toda la temporada en una desesperada e inútil búsqueda del éxito merecen más que nadie ser reconocidos. En el caso de que ambos se vean sin equipo de cara a la próxima temporada, opción que presenta una probabilidad desgraciadamente alta, tanto el uno como el otro deberían al menos ser recordados como héroes caídos en combate que lo intentaron todo para no perecer, antes que como muertos que no dispusieron de oportunidad alguna de pelear. 
 
Primeramente, aparece en escena Michael “Rayito” Curtet. Una de las caras más conocidas del segundo plano del competitivo nacional, el joven tirador despertaba al comienzo de temporada curiosidad en la mayoría de los espectadores, que se preguntaban si sería capaz de mantenerse firme ante el efecto de fuerzas mayores tal y como Samuel “Samux” Fernández o Matthew “Deadly” Smith. Sin embargo, la respuesta era clara y simple: sí. 
 
En todas y cada una de las tres victorias de su equipo, Rayito ha acabado jugando un papel providencial. Contra x6tence en la jornada inaugural, por ejemplo, su triple asesinato alrededor del dragón era el que permitía a su equipo acabar con el nexo, mientras que en la última de ellas, ante el deshilachado quinteto de S2V, eran más bien sus iniciaciones y control de las oleadas con Ashe los que aportaban mayores beneficios al plan de partida de los monos.
 
Sin embargo, lo realmente destacable de Rayito se encuentra en las numerosas derrotas que han sufrido los monos a lo largo de la temporada regular. Una vez se encontraban en situación de desventaja, él era el único miembro del quinteto que no se desplomaba por arte de magia, sino que continuaba trabajando para alcanzar el éxito de manera incansable, por muy solo y desesperado que se encontrase. Las imágenes de Rayito siendo el único jugador con KDA positivo en una partida, así como sus múltiples intentos de tirar del carro en las peleas por equipo, han sido más que comunes durante el transcurso de la SLO de primavera. 
 
Además, al contrario de lo que pudiera pensarse, rara era la vez que cedía la fase de líneas ante el oponente. Durante toda la fase regular, Rayito ha demostrado unas mecánicas y un entendimiento tanto en juego temprano como tardío que no se corresponden en absoluto ni con alguien de su edad ni con el puesto que ocupa actualmente en la clasificación.
 
 
El caso más interesante de infravaloración dentro del equipo de los monos, no obstante, es el del jungla lituano Lukas “Warden” Lenikas. La mayoría de los espectadores parece haber aceptado a Rayito como un diamante en el lugar equivocado sin muchas complicaciones, pero cuando se trata de Warden, esto parece costar un poco más.
 
Tildado por muchos de poco resolutivo, lo cierto es que el lituano ha demostrado una capacidad para entender el juego temprano increíblemente elevada y, lo que es más importante, la habilidad de convertir esta visión de juego en ventajas para su equipo adecuándose a su estilo de juego. Warden busca aplicar presión constante al jungla contrario con la ayuda de sus líneas para poder devolverle esa misma presión a sus líneas y habilitarles a moverse por el mapa o, sencillamente, ponerles por delante con emboscadas limpiamente ejecutadas. Esto lo lleva a cabo a través de un estilo de juego completamente agresivo, de los que ya verdaderamente no quedan, que se basa en invadir al rival puntualmente y de acuerdo con la posición exacta del mismo, y que el lituano ha sido capaz de ejecutar a las mil maravillas durante los primeros 15 minutos de partida. 
 
Normalmente, el pilar en el que se apoya suele ser Czekolad en la línea del medio, quien le da el derecho de acceder a la jungla rival a través de la selección de personajes capaces de mantener la prioridad de la oleada central. Esto parece, no obstante, ser un talento innato del jungla más que una táctica de equipo, puesto que un perfecto ejemplo de la ejecución de este estilo se llevó a cabo en el enfrentamiento ante x6tence de la primera jornada. 
 
 
¿Cuál es, entonces, el motivo por el que Warden no acaba los partidos de una manera tan estelar como al parecer los empieza? Aunque no se puede saber si es algo inherente al jugador, esto es porbablemente debido al escaso entendimiento que posee el equipo de los monos a la hora de traducir sus ventajas de cara al juego medio. Imitando los problemas que sufre Misfits en la LEC, eMonkeyz suele actuar erróneamente a la hora de hacer la designación de líneas de cara al control de los objetivos neutrales, y es por eso por lo que acaban vagando por el mapa de manera errante sin tener muy claro como actuar ni que hacer para preservar las ventajas que hayan podido obtener. A partir de este momento, no solo Warden, sino todos los miembros del equipo parecen apagarse automáticamente y entrar en modo robot, limpiando instintivamente las oleadas que se encuentran hasta que se deciden a forzar el Nashor en unas condiciones generalmente poco óptimas.
 
 
Sin embargo, la culpa parece no ser de Warden, si no más bien del equipo en general y la manera que este tiene de entender el juego. Pensando en el jungla lituano, se puede establecer una clara relación con Mads “Broxah” Brocks-Pedersen: un jungla con las mecánicas y la base para ser considerado el mejor, pero que necesita tener en todo momento una dirección clara para no tornarse irrelevante. Es por esto, de hecho, por lo que resulta verdaderamente complicado colocar a Warden en una posición exacta entre los diferentes junglas que actualmente participan en la SLO de manera completamente segura.
 
Sea como sea, tanto Warden como Rayito han acabado viendo como el sueño con el que empezaban la temporada se desplomaba poco a poco delante de sus narices. Siendo ambos jugadores de tan inmenso talento, sin embargo, no cabe duda de que, de alguna manera, acabarán regresando a la Superliga Orange más tarde o más temprano. Cuando lo hagan, ojalá sea con todas las de la ley, ojalá sea con las fuerzas renovadas y ojalá sea, esta vez sí, con la mirada fija en el trofeo que ambos saben, aunque muy profundo en sus corazones, que podría perfectamente haber sido suyo.